La evaluación de riesgos psicosociales nos permite identificar, evaluar y proponer medidas de actuación para prevenir y controlar las causas y consecuencias negativas del estrés en la organización y en sus trabajadores.
Creemos que la evaluación de riesgos psicosociales no sólo debe garantizar el cumplimiento de la Ley y recoger las indicaciones de los órganos encargados de su vigilancia y control, sino que debe aportar valor a la organización: mejorando las condiciones de riesgo para la salud de los trabajadores (bienestar e implicación en la organización) y la salud de la organización (competitividad y sostenibilidad).
Somos especialistas en el uso de diferentes herramientas cualitativas y cuantitativas de obtención de información, tanto propias como disponibles en el mercado: Fpsico, Método CoPsoQ (istas21, psqcat21), modelo Effort-Reward Imbalance (ERI), Job Content Questionnaire (JCQ), batería escalas UNIPSICO-CSQT, entre otras.
Ponemos a su disposición diferentes técnicas de recogida de datos presenciales (p.e. a través de acciones formativas POEMA) o a distancia (aplicación propia en internet) respetando siempre los criterios de confidencialidad y anonimato.
Disponemos de una amplia base de datos que nos permite realizar comparaciones entre empresas del mismo sector, a modo de poblaciones de referencia. Así mismo podemos ampliar las posibilidades de análisis estadístico de las diferentes herramientas cuantitativas: análisis estratificados, análisis de regresión entre dimensiones de riesgo y salud, integración de la información cuantitativa y cualitativa, etc.
La intervención psicosocial contribuye a crear unas condiciones de trabajo que facilitan la adaptación y el crecimiento, el aprendizaje y la innovación, en definitiva, la mejora continua en un ambiente saludable y solidario.
Las oportunidades de mejora identificadas en la evaluación de riesgos psicosociales se traducen en medidas concretas y específicas.
Distinguimos tres niveles de intervención: primario (controlar las condiciones de riesgo psicosocial y promocionar un entorno de trabajo saludable), secundario (desarrollar competencias de afrontamiento del estrés en los trabajadores) y terciario (minimizar las consecuencias para la salud de los trabajadores de la exposición a los factores de riesgo psicosocial).
Las medidas que se incorporan en el plan de prevención deberán tener en cuenta la situación de la empresa en su contexto socioeconómico y su realidad interna, integrándose y contribuyendo al desarrollo de la estrategia y de los planes operativos de la organización.
Algunas de las principales actuaciones que estamos realizando:
El factor clave en la gestión de la prevención de Riesgos Laborales es el comportamiento de las personas. La acción preventiva debe estar dirigida a generar un cambio cultural en la empresa que favorezca la implantación efectiva de políticas y procesos de mejora preventivos, el compromiso y la participación real de todas las personas de la organización.
Es necesario trabajar las actitudes de las personas puesto que así será mucho más fácil generar en ellas una predisposición a aceptar cambios en su manera de actuar. A través de la formación, el reconocimiento y la práctica de los comportamientos seguros, éstos se convierten en hábitos, que son la base sobre el terreno para la mejora continua de la prevención.
Somos especialistas en el diseño e implantación de estrategias para favorecer el cambio de actitud de los trabajadores y el compromiso de dirección y mandos en la aplicación de programas preventivos. A través de estrategias para la gestión del comportamiento preventivo potenciamos la mejora continua de los sistemas de gestión de la prevención de riesgos laborales.